{"id":8,"date":"2014-12-26T16:24:42","date_gmt":"2014-12-26T16:24:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/?p=8"},"modified":"2014-12-26T16:24:42","modified_gmt":"2014-12-26T16:24:42","slug":"la-pena-del-halcon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/2014\/12\/26\/la-pena-del-halcon\/","title":{"rendered":"La pe\u00f1a del halc\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Siglos atr\u00e1s, un misti mont\u00f3 en su caballo y lo dej\u00f3 tomar el rumbo que quisiera. El animal recorri\u00f3 el valle durante todo el d\u00eda. Cansado de tanto galopar, se detuvo a descansar cuando ya era noche cerrada.<\/p>\n<p>Al despertar, recorri\u00f3 el lugar con la mirada y supo que nunca hab\u00eda estado all\u00ed. Es m\u00e1s, estaba seguro de que jam\u00e1s persona alguna hab\u00eda puesto el pie en ese lugar. Era una planicie muy grande, cubierta de \u00e1rboles y vegetaci\u00f3n, y donde los animales de rapi\u00f1a, los zorros y las vizcachas pululaban a su alrededor sin mostrarle temor alguno. Era tal la desolaci\u00f3n y el peligro que ve\u00eda en aquellos animales, que se sinti\u00f3 asustado.<\/p>\n<p>A lo lejos ve\u00eda el cauce seco del que deber\u00eda haber sido un r\u00edo caudaloso, y solo quedaban dos pe\u00f1as separadas<\/p>\n<p>En cuanto el sol ascend\u00eda, tres quillinchos aparecieron surcando el cielo y se posaron cerca de donde reposaba el cuerpo de un enorme zorro. Pero del otro extremo del valle llegaron tres halcones para disputar a los quillinchos los restos del zorro.<\/p>\n<p>Pronto las aves se envolvieron en una larga pelea, que deber\u00eda poner fin a la antigua disputa entre quillinchos y halcones. Pero los halcones se fueron impusiendo hasta que, finalmente, los quillinchos fueron derrotados y huyeron. Los halcones saltaron hacia la presa y despedazaron entre sus picos la carne del zorro y no se detuvieron hasta que hubieron saciado su apetito. Entonces el halc\u00f3n m\u00e1s grande, que parec\u00eda el jefe de su especie, vol\u00f3 hacia la gran pe\u00f1a, sacudi\u00f3 sus grandes alas y acical\u00f3 su hermoso plumaje. Hizo notar as\u00ed su presencia entre las otras aves, que huyeron lejos de aquel lugar.<\/p>\n<p>Luego de ver aquel espect\u00e1culo, el misti regres\u00f3 a su casa, seguro de que hab\u00eda atestiguado un hecho de gran significaci\u00f3n para el futuro de los suyos. D\u00edas despu\u00e9s busc\u00f3 al anciano de su pueblo, a quien cont\u00f3 lo que hab\u00eda presenciado.<\/p>\n<p>Sorprendido, el anciano pidi\u00f3 al misti que lo lleve al mismo lugar donde se pos\u00f3 el halc\u00f3n. En cuanto vio la pe\u00f1a, el anciano cay\u00f3 de rodillas y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Alg\u00fan d\u00eda mucha gente llegar\u00e1 a vivir en este sitio. La pe\u00f1a grande donde vol\u00f3 el halc\u00f3n que gan\u00f3 la pelea se llamar\u00e1 Huamancaca Chico.<\/p>\n<p>En quechua <em>huaman<\/em>\u00a0 se refiere al halc\u00f3n y <em>qaqa<\/em> a la roca grande; es decir <em>la pe\u00f1a del halc\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fuente: <\/strong>Juan Artemio Macuri Cochachi (1931)<\/p>\n<p>Poblador de Huamancaca Chico<\/p>\n<p><strong>Relato recogido por:<\/strong> Debora Martinez Sanchez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siglos atr\u00e1s, un misti mont\u00f3 en su caballo y lo dej\u00f3 tomar el rumbo que quisiera. El animal recorri\u00f3 el valle durante todo el d\u00eda. Cansado de tanto galopar, se detuvo a descansar cuando ya era noche cerrada. Al despertar, recorri\u00f3 el lugar con la mirada y supo que nunca hab\u00eda estado all\u00ed. Es m\u00e1s, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8\/revisions\/9"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.continental.edu.pe\/cuentos-de-chupaca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}